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PSICOTERAPIA EN ANÁLISIS BIOENERGÉTICO PARA ADOLESCENTES

¿Que sienten?    
Todos sabemos que el adolescente sufre muchos cambios interiores y exteriores en un corto espacio de tiempo y que en ese tiempo, a parte de estar en crecimiento físico, también está dejando atrás los valores de la infancia y buscando nuevos valores más acordes con los cambios que empieza a percibir. El adolescente busca su sentido de identidad y de autonomía, centrando sus interéses mayormente en el presente. Oscila entre sentirse adulto y niño, por un lado alejándose de sus padres y del ambiente familiar, buscando su propia manera de estar y relacionarse; y por otro lado, necesitando todavía la protección y la orientación de los adultos. En definitiva puede sentirse tremendamente solo en esta búsqueda y no conseguir expresarlo adecuadamente.

Estas tareas exigentes del desarrollo normal pueden a menudo producir una sobrecarga emocional y psicológica en el joven. Aunque esta sobrecarga sea claramente entendible en esta etapa de vida, esto no evita que los mecanismos normales de adaptación del adolescente puedan entrar en ruptura, bloqueando y dando lugar a síntomas de sufrimiento psicológico. Generalmente, este malestar compromete una o más de las tres áreas de su vida: la mental, la corporal y la relación con el mundo exterior.


¿Que señales?    
Las señales de sobrecarga suelen manifestarse en uno o más de los siguientes síntomas:

  • Dificultades en las aprendizajes escolares;
  • Conductas adictivas: drogas, alcohol, etc.;
  • Dificultad para enfrentarse a los problemas, situaciones o actividades diarias;
  • Ansiedad y miedos irracionales;
  • Comportamientos agresivos y/o de auto agresión;
  • Tristeza y retraimiento;
  • Dolores corporales variados: dolor de cabeza, de estomago, musculares, etc.
  • Cambios significativos en los hábitos de sueño (insomnios) y/o los alimentarios (anorexia y bulimia);
  • Actitudes irrespetuosas hacia otras personas y/o conductas transgresoras, como la desobediencia hacia figuras de autoridad, el robo, el vandalismo, el absentismo escolar, etc.

  • ¿Cómo ayudar?    
    Primero hay que detectar el sufrimiento del joven. Aunque puede ser verdad que usualmente son los padres que primero reconocen cuando su hijo tiene un problema emocional o de conducta, o bien los profesores u otros miembros de la familia, será siempre necesario que sea el adolescente quien reconozca que necesita de ayuda. Difícilmente un psicoterapeuta puede ayudar a una persona que no lo desea o que no se implique en el proceso de ayuda. Así que, si los padres, familiares u otras personas, detectan alguna señal de malestar emocional en el joven, primero hay que hablar con él, darle a conocer las transformaciones y dificultades naturales de esta etapa de crecimiento y permitir que exprese lo que siente, antes de preponerle cualquier tipo de ayuda externa. El diálogo y la expresión abierta y franca de preocupación por parte de los padres, exenta de acusaciones y de culpabilizaciones, pueden tener un efecto paliativo sobre el malestar del adolescente, que al final es siempre un sentimiento de ambas partes, padres e hijos.

    En situaciones en que el diálogo con los padres u otras personas, no es posible o no es suficiente para resolver el problema y el joven admite que no consigue sólo superar sus dificultades, entonces es cuando se debe procurar un psicoterapeuta y elegir el modelo psicoterapéutico más adecuado al problema y al perfil del joven.

    Psicoterapia Individual    
    La adolescencia es un momento positivo para hacer una psicoterapia, pues es precisamente en esta edad que los jóvenes están solidificando su personalidad y por lo tanto una intervención psicoterapéutica podrá constituir la oportunidad de reestructurar la personalidad y así lograr cambios duraderos para la vida.
    El modelo psicoterapéutico para adolescentes que ofrecemos va más allá de la simple comunicación verbal, sigue el modelo del análisis bioenergético, que toma en cuenta la lectura y el trabajo emocional del cuerpo.
    El psicoterapeuta tiene como objetivo estimular la expresión espontánea y/o movimiento del cuerpo para llegar a las emociones bloqueadas que impiden al adolescente de reaccionar adecuadamente a determinadas situaciones, de sentir o de comprender su entorno

    En este trabajo psicoterapeútico hay que tener muy en cuenta el clima relacional entre el psicoterapeuta y el joven, para que este se sienta tranquilo y en confianza.

    Intervención en Grupo    
    La intervención en grupo inspirada en el modelo del análisis bioenergético es otra alternativa para lograr cambios y bienestar emocional y corporal con los adolescentes. Este tipo de intervención corresponde a un conjunto de sesiones en grupo de trabajo corporal y emocional, con una duración concreta de tiempo y con una metodología especifica.
    A través de un conjunto de actividades, de ejercicios y de juegos que intervienen a nivel psicológico, emocional y corporal, ayudamos a los jóvenes a canalizar positivamente su energía emocional, respectando su vitalidad.
    De esta manera, los adolescentes aprenden nuevas estrategias desde su vivencia corporal para hacer frente a sus dificultades diarias, ya sea al nivel escolar, familiar o con los amigos.

    Estas sesiones no son tan profundas y ni tan reestructurantes de la personalidad como las de una psicoterapia individual, pero suelen tener una buena aceptación en los jóvenes que en esta edad prefieren estar en grupo y tener experiencias más inmediatas para sus dificultades.

    Este tipo de trabajo también trae otros beneficios, como suelen ser la disminución de las tensiones y del estrés, el desarrollo de la comunicación, de la socialización y de la creatividad. Esto quiere decir que cualquier adolescente, que aparentemente no sienta dificultades, puede participar en estos grupos, siempre logrará un bienestar general más positivo.